DOMINGO 17 DE ABRIL
PREPARACIÓN PARA EL DILUVIO

Lee Génesis 6:13 a 7:10. ¿Qué lección podemos aprender de este asombroso relato de la historia humana en sus comienzos?

Al igual que Daniel, Noé es un profeta que predice el fin del mundo. La palabra hebrea para “arca” (tevá) (Gén. 6:14) es el mismo término egipcio que se utilizó para el “arca” en la que escondieron al bebé Moisés, quien así fue preservado para salvar a Israel de Egipto (Éxo. 2:3).

Además, en la estructura general del arca, algunos han visto paralelismos con el Arca del Tabernáculo (Éxo. 25:10). Así como el arca del Diluvio permitió la supervivencia de la humanidad, el Arca del Pacto, una señal de la presencia de Dios en medio de su pueblo (Éxo. 25:22), señala la obra de salvación de Dios para su pueblo.
La frase “y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó”

(Gén. 6:22) concluye la sección preparatoria. El verbo ‘asá, “hizo”, refiriéndose a la acción de Noé, responde al verbo ‘asá, “hacer”, en el mandato de Dios, que inicia la sección (Gén. 6:14) y se repite cinco veces (Gén. 6:14-16). Este eco entre el mandato de Dios y la respuesta de Noé sugiere la obediencia absoluta del patriarca a lo que Dios le había dicho que hiciera, ‘asá. Además, es interesante que esta frase también se utilice en el contexto de la construcción del Arca del Pacto (Éxo. 39:32, 42; 40:16).

“Dios dio a Noé las dimensiones exactas del arca, y explícitas instrucciones acerca de todos los detalles de su construcción. La sabiduría humana no podría haber ideado una estructura de tanta solidez y durabilidad. Dios fue el diseñador, y Noé el maestro constructor” (PP 81).

Una vez más, el paralelismo entre las dos “arcas” reafirma su función redentora en común. Por consiguiente, la obediencia de Noé se describe como parte del plan de salvación de Dios. Noé se salvó simplemente porque tuvo la fe para hacer lo que Dios le ordenó (ver Heb. 11:7). Fue uno de los primeros ejemplos de una fe que se manifiesta en la obediencia, el único tipo de fe que cuenta (Sant. 2:20).

En resumen, aunque Noé “halló gracia ante los ojos de Jehová” (Gén. 6:8), fue en respuesta a esta gracia, que ya había recibido, que Noé actuó en forma fiel y obediente a los mandamientos de Dios. ¿No es así como debería ser con todos nosotros?

Lee 2 Pedro 2:5 al 9. ¿Por qué solo se salvó la familia de Noé? ¿Qué lección podemos aprender de la historia de Noé con respecto a nuestra función de advertir al
mundo sobre el juicio venidero?

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LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA
II TRIMESTRE DEL 2022
Narrado por:Pr. Paulino Sanchez V.
Desde:Chiapas, México
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