JUEVES 25 DE AGOSTO
UN ARMA QUE CONQUISTA

Lee 2 Crónicas 20:1 al 30. Como descubrió Josafat, la alabanza es un arma poderosa. Después de recibir el informe de que una “gran multitud” venía contra él, Josafat no se lanzó inmediatamente a la acción militar, sino que decidió “consultar a Jehová” (2 Crón. 20:3). Cuando el pueblo de Judá llegó a Jerusalén para ayunar, Josafat admitió la realidad de la situación y dijo que “en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos” (2 Crón. 20:12).

Cuando ves que se acerca una “gran multitud”, ¿cuál es tu reacción instintiva? De la respuesta de Josafat en 2 Crónicas 20:3 al 12, ¿qué puedes aprender sobre cómo afrontar una oposición abrumadora?

Cuando el Espíritu de Dios descendió sobre Jahaziel, este anunció audazmente: “No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros” (2 Crón. 20:17). Después de eso, adoraron a Dios y cantaron alabanzas “con fuerte y alta voz” (2 Crón. 20:19). Aunque Dios iba a luchar por ellos, aun así tenían que salir para enfrentar al enemigo.

Pero esta no era una marcha común hacia la guerra. Josafat designó un coro para que cantara alabanzas a Dios mientras marchaban. “Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros” (2 Crón. 20:22). Según el autor, Dios intervino en el mismo momento en que ejercieron fe en su promesa, al comenzar a “alabar el esplendor de su santidad” (2 Crón. 20:21, NVI).

Vuelve a leer 2 Crónicas 20:1 al 30. ¿Qué principios espirituales puedes encontrar que se puedan aplicar a tu experiencia con Dios, especialmente en tiempos de pruebas y aflicciones?

===================
LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA
III TRIMESTRE DEL 2022
Narrado por: Pr. Robert Costa
Desde: Chattanooga, TN – USA
===================
|| www.drministries.org ||
===================