30 DE NOVIEMBRE
LA ORACIÓN
El Señor no soporta las ofrendas de los malvados, pero recibe con agrado la oración de los justos» (Proverbios 15: 8).
¿Por qué debemos orar? Porque a Dios le agrada. La versión Reina Valera 1995 dice en la parte final: «La oración de los rectos es su gozo». A Dios no le informamos lo que nos ocurre porque ya lo sabe, tampoco le exigimos, pues solo él conoce el futuro y lo mejor para cada quien. Tampoco necesitamos recurrir en letanías o pensar que por más extensas que sean las oraciones o por más palabras que pronunciemos, mejor respuesta, según nuestro criterio, van a recibir. Jesús afirmó: «Al orar no repitan ustedes palabras inútiles, como hacen los paganos, que se imaginan que cuanto más hablen más caso les hará Dios» (Mateo 6: 7).
Oramos porque producimos gozo al corazón de Dios, ya que así demostramos confianza y dependencia en él; sobre todo, la conversación espontánea, fresca y natural fomenta la amistad. Es decir, la oración no se limita a un horario ni a un sitio específico, sino que, de manera personal, en cualquier lugar y a cualquier hora puedes experimentar la presencia de Dios mediante la conversación.
Asimismo, la oración es una manera de adorar a Dios. La oración implica la idea de escuchar lo que Dios tiene que decirnos. Esto es relevante. Si de tu parte solo hablas y hablas con un amigo pronto dejarán de ser amigos. La oración es la comunicación entre tú y Dios. Al escuchar su voz y seguir sus indicaciones mostramos reverencia y nuestros corazones se vinculan de manera especial.
Por otra parte, algunos consideran que hablar y hablar con Dios, hacer un sacrificio o dar una gran ofrenda les exime de obedecer. El autor de Proverbios menciona a quienes se expresan así: «El Señor aborrece las ofrendas de los malvados, porque las ofrecen con malas intenciones» (Proverbios 21:27). En cambio, lo que Dios desea es «la rectitud y la justicia» (vers. 3). Igualmente, debes ser cuidadoso en cuanto a tus promesas a Dios. A nadie le agrada que le incumplan porque tal característica vuelve a la persona mentirosa, con mayor razón en nuestra relación con el Señor debemos cumplir lo que dijimos. «Es peligroso que el hombre le prometa algo a Dios y que después reconsidere su promesa» (20: 25).
En concreto, Dios anhela tener cercanía contigo cada día, de tal manera que la oración sea un medio de lograrlo y así la confianza se solidifique.

==================
SIGUIENDO LAS HUELLAS
Devoción Matutina Para Menores 2023
Narrado por: Linda Rumrrill
Desde: Gran Canaria, España
===================
|| www.drministries.org ||
===================