No es tiempo de llorar, es tiempo de ser fuerte

Todos en el mundo estamos enfrentando cambios. De una u otra manera eso nos incomoda.
Nuestra decisión es si vemos esos cambios como un amigo, o como un enemigo.
Hay circunstancias que no podemos controlar; pero lo que sí podemos controlar es nuestra confianza en Dios que nos hará fuertes para vencer. Hebreos 10:35-39.