MARTES 10 DE OCTUBRE
EL EVANGELIO ETERNO: EL MENSAJE DE LA MISIÓN
Es el evangelio, y solo el evangelio, lo que santificará el alma. Y esto hace posible al receptor esa vida “que se mide con la vida de Dios”. Este es el registro que Dios nos ha dado, aun la vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que es partícipe de la naturaleza divina huirá de las corrupciones que hay en el mundo a causa de la concupiscencia. Su fe en Cristo como el Dador de la Vida, le da vida. “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios”.

Esta vida de santificación y de gozo en creer está al alcance de toda alma que reclame las promesas de la Palabra de Dios mediante la fe, y recurra a la fuerza divina para la obra de vencer (Manuscript Releases, t. 4, p. 356).

“El que gana almas es sabio”. Proverbios 11:30. “Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad”. Daniel 12:3. Lo que se hace mediante la cooperación de los hombres con Dios es una obra que nunca perecerá, sino que perdurará a través de las edades eternas. El que hace de Dios su sabiduría, el que crece hasta alca-zar la plena estatura de un hombre en Cristo Jesús, se presentará ante los reyes, ante los llamados grandes hombres del mundo, y manifestará las alabanzas de Aquel que lo ha llamado de las tinieblas a su luz admirable (Christian Education, p. 97).

Hemos de ser obreros diligentes; un hombre ocioso es una criatura miserable. ¿Pero qué excusa puede ofrecerse por la holgazanería en la gran obra que Cristo dio su vida para realizar? Las facultades espirituales dejan de existir si no se las ejercita, y es el designio satánico que ellas perezcan. Todo el cielo se halla activamente empeñado en la obra de preparar a un pueblo para la segunda venida de Cristo a nuestro mundo, y “coadjutores somos de Dios”. El fin de todas las cosas es inminente. Ahora es la oportunidad de trabajar. “La noche viene, cuando nadie puede trabajar”. Juan 9:4. Debemos proclamar a Cristo y a este crucificado, preparando así el camino para cuando aparece por segunda vez…

Uníos al gran Maestro obrero, seguid al Redentor abnegado en su peregrinación de amor sobre la tierra. El mismo Jesús que caminó con sus discípulos, que les enseñó en la tierra, que trabajó y sufrió en su naturaleza humana, está con nosotros en su poder divino. Está a nuestra derecha para ayudamos en cualquier emergencia. Exaltemos a Jesús, y revelemos el fundamento bíblico de nuestra fe (The Review and Herald, 24 de enero, 1893; parcialmente en Servicio cristiano, p. 107).

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NOTAS DE ELENA
LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA
IV TRIMESTRE DEL 2023
Narrado por: Patty Cuyan
Desde: California, USA
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