DOMINGO, 26 DE MAYO
EL SANTUARIO Y LA LEY
Juan dice en el Apocalipsis: “El templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo” (Apocalipsis 11:19). 162 Juan vio en visión al pueblo del Señor que esperaba su venida y que buscaba la verdad. Cuando el templo de Dios fue abierto para su pueblo, brilló la luz de la ley de Dios que estaba en el arca. En la proclamación del mensaje del tercer ángel aparecen en escena los que reciben esta luz (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 4, p. 1173).

[M]ientras orábamos el Espíritu Santo descendió sobre nosotros… Pronto perdí el conocimiento de las cosas terrenas y quedé arrobada en una visión de la gloria de Dios. Vi un ángel que con presteza volaba hacia mí. Me llevó rápidamente desde la tierra a la santa ciudad, donde vi un templo en el que entré. Antes de llegar al primer velo, pasé por una puerta. Levantóse ese velo, y entré en el Lugar Santo…

En él vi un arca, cuya cubierta y lados estaban recubiertos de oro purísimo. En cada extremo del arca había un hermoso querubín con las alas extendidas sobre el arca … Dentro del arca estaba el vaso de oro con el maná, la florida vara de Aarón y las tablas de piedra, que se plegaban la una sobre la otra como las hojas de un libro. Abriólas Jesús, y vi en ellas los diez mandamientos escritos por el dedo de Dios. En una tabla había cuatro, y en la otra seis. Los cuatro de la primera brillaban más que los otros seis. Pero el cuarto, el mandamiento del sábado, brillaba más que todos, porque el sábado fue puesto aparte para que se lo guardase en honor del santo nombre de Dios. El santo sábado resplandecía, rodeado de un nimbo de gloria. Vi que el mandamiento del sábado no estaba clavado en la cruz, pues de haberlo estado, también lo hubieran estado los otros nueve, y tendríamos libertad para violarlos todos, así como el cuarto. Vi que, por ser Dios inmutable, no había cambiado el día de descanso; pero el papa lo había transferido del séptimo al primer día de la semana, pues iba a cambiar los tiempos y la ley (Primeros escritos, pp. 32, 33).

El sábado, como séptimo día, no se halla en ninguna incertidumbre. Es el monumento conmemorativo de la obra de creación. Es un monumento conmemorativo establecido por el cielo, que debe observarse como una señal de obediencia. Dios escribió toda la ley con su dedo en dos tablas de piedra…[N]o permita que su fe falte. Debemos sostener en alto nuestros distintivos: los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Todos los que mantienen firmemente el principio de su confianza hasta el fin, observarán el sábado como séptimo día, que llega hasta nosotros determinado por el sol (Mensajes selectos, t. 3, pp. 364, 365).

===================
NOTAS DE ELENA
MATERIAL COMPLEMENTARIO DE ESCUELA SABÁTICA
II TRIMESTRE DEL 2024
Narrado por: Patty Cuyan
Desde: California, USA
===================
|| www.drministries.org ||
===================