SÁBADO DE TARDE, 28 DE ENERO
CÓMO AFRONTAR LAS DEUDAS
Algunos no se han adelantado para unirse en el plan de la liberalidad sistemática, y en cambio se han excusado porque estaban endeudados. Alegan que primero deben cumplir con este mandato: “No debáis a nadie nada”. Romanos 13:8. Pero el hecho de que estén endeudados no los excusa. Vi que debían dar a César las cosas que son de César, y a Dios las cosas que son de Dios. Algunos consideran con mucho escrúpulo la orden de “no debáis a nadie nada” y piensan que Dios no requerirá nada de ellos hasta que hayan pagado sus deudas. Pero con esto se engañan a sí mismos. Fallan en dar a Dios las cosas que son suyas. Cada uno debe llevar al Señor una ofrenda aceptable. Los que están endeudados deberían pagar sus deudas con lo que poseen, y dar una porción de lo que les quede (Consejos sobre mayordomía cristiana, p. 272).

No hay actividad ni aspecto de la existencia humana para el cual la Biblia no ofrezca instrucciones. Gobernante y súbdito, empleador y empleado, comprador y vendedor, prestatario y prestamista, padre e hijo, maestro y alumno, todos encontrarán allí lecciones de valor incalculable.
No obstante, lo que la Palabra de Dios presenta primordialmente es el plan de salvación: Revela cómo el ser humano pecaminoso se puede reconciliar con Dios, establece los grandes principios de la verdad y el deber que deben regir nuestra vida, y nos promete divina ayuda para ponerlos en práctica. Trasciende el límite de esta vida fugaz, y de la breve y tormentosa historia de la raza humana. Abre ante nuestros ojos la inmensa visión de los siglos eternos, que no serán entenebrecidos por el pecado, ni anublados por el dolor. Nos enseña cómo podremos compartir las habitaciones de los bendecidos, y nos llama a anclar nuestras esperanzas y fijar nuestros afectos ahí (Fundamentals of Christian Education, p. 542; parcialmente en Mi vida hoy, p. 27).

El sabio dirige estas palabras al indolente: “Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento”. Proverbios 6:6-8. Las habitaciones que las hormigas se construyen, demuestran habilidad y perseverancia. Pueden manejar un solo granito a la vez, pero por la diligencia y la perseverancia realizan maravillas.
Salomón señala la laboriosidad de la hormiga como un reproche para los que malgastan horas en la ociosidad y las prácticas que corrompen el alma y el cuerpo. La hormiga hace provisión para las estaciones futuras; pero muchos seres dotados de facultades de raciocinio no se preparan para la vida futura inmortal (Consejos para los maestros, pp. 181, 182).

===================
NOTAS DE ELENA
LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA
I TRIMESTRE DEL 2023
Narrado por: Patty Cuyan
Desde: California, USA
===================
|| www.drministries.org ||
===================