04 DE FEBRERO
SALMO 136
«Den gracias al Señor, porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre» (SAL. 136:1).

Son pocos los seres humanos que no sienten un apretón de emoción en su corazón al escuchar una historia de lealtad y amor que salta barreras e ignora faltas para salvar o proteger al objeto de su amor. A la mayoría nos conmueve escuchar de una madre que, a pesar de las palabras y acciones hirientes de su hijo, siempre busca ayudarlo y proveer para él. Una joven anhela que un hombre la ame y atesore a pesar de sus defectos físicos. Todos valoramos la lealtad y amor fiel de un amigo que sacrifica lo suyo para apoyarnos en un momento de necesidad y vulnerabilidad. Fuimos creados para anhelar ser amados, y con la capacidad de amar.

Si le preguntamos a 100 personas que dicen creer en Dios cuál es el atributo más conocido de Dios, la gran mayoría contestaría, «amor». Dios es amor.

El problema es que cuando las cosas se empiezan a poner feas en la vida, no me siento amada. Cuando las estructuras alrededor mío que siempre han provisto de estabilidad relativa se empiezan a derrumbar, no me siento protegida. Cuando personas que siempre han sido proveedores y protectores no son leales, o simplemente ya no están ahí, mis sentimientos y sentidos me dicen que ya no soy objeto de amor.

Y escucho las mentiras de Satanás porque no he entendido el verdadero carácter del amor de Dios.

En el Salmo 136, tenemos una de las frases más hermosas y llenas de significado para el creyente en toda la Biblia. Una y otra vez se repite la misma frase, como un refrán que hace eco en los hemisferios del cerebro y con cada repetición penetra un poco más profundo. Mientras el salmista relata la hermosa historia de la salvación de Israel, esta frase grita repetidamente la explicación, la causa, la fuente de esa salvación. «Su gran amor perdura para siempre» (Sal. 136:1- 26).

Todo lo que Dios ha hecho por Su pueblo se basa en Su carácter, en esta cualidad que es única de Él. El significado es tan profundo que aparentemente es difícil de capturar en la traducción al español. Dejemos que el trabajo de traductores a lo largo de la historia amplíe nuestro entendimiento de esta pequeña frase. «Porque para siempre es su misericordia» (RVR1960). «Porque su amor es eterno» (DHH). «Su fiel amor perdura para siempre» (NTV). «Su misericordia permanece para siempre» (RVC).

El Dios creador del universo y de cada ser humano tiene un carácter tal, que Él no puede dejar de ser leal y fiel a Sus promesas. El amor que Él tiene hacia Sus hijos es 100 % confiable y no tiene límite. Es un amor de pacto, un pacto que no puede romperse. Podemos repasar la historia de nuestras vidas y ver esa lealtad y amor infalible, y podemos confiar que es imposible que ese amor y misericordia fallen. El carácter inmutable de nuestro Dios de pacto es el fundamento sobre el cual incontables creyentes han podido perseverar con esperanza en medio de incertidumbre, peligro y angustia. Tú y yo no somos la excepción. Deja que esta pequeña y enorme frase retumbe en tu mente en medio de cualquier dificultad: «Su fiel amor perdura para siempre».

===================
SALMOS
DEVOCION MATUTINA VESPERTINA
Narrado por: Joyce Vejar
Desde: Arizona, USA
===================
|| www.drministries.org ||
===================