21 DE MAYO
SALMO 22:1-21
«Pero tú, Señor, no te alejes; fuerza mía, ven pronto en mi auxilio» (SAL. 22:19).

En este salmo vemos el clamor del que se siente desamparado. También vemos una respuesta, un reposo y una esperanza. El salmista presenta este salmo de manera profética, y Cristo mismo cita estas palabras cuando agonizaba en la cruz (Mat. 27:46). El clamor de Cristo es un grito de agonía que conlleva el sufrimiento profundo y la angustia por la ira divina que se derramaría sobre Él.

La respuesta y el reposo son dos necesidades profundas del corazón humano. Y solo pueden hallarse en un encuentro con Cristo. Cuando el salmista se pierde en sus propias emociones y palabras, vuelve a enfocarse en el carácter de Dios que había conocido en tiempos no tumultuosos.

Dios es nuestro eterno cuidador. Dios el Padre es la esperanza del que ha sido abandonado, del que ha tenido padres negligentes, del padre que se siente incapaz. Todos, antes de estar bajo el cuidado humano, hemos estado bajo el cuidado de Dios. Cristo sabía esto. Él fue desamparado en la cruz para que los que estamos en Él nunca experimentemos el desamparo de Dios. En esto podemos descansar. Él experimentó en la cruz quebranto físico y emocional, el fin de Sus fuerzas humanas. Ahora, todos los abatidos pueden tener un Sumo Sacerdote, un Varón de dolores, experimentado en quebranto. El quebrantado encuentra consuelo en las manos perforadas del Salvador. Esas manos contienen esperanza, y ellas secarán toda lágrima cuando no habrá más quebranto, ni abandono, ni dolor.

Cristo padeció el insulto de Su propio pueblo a un grado mayor que cualquier profeta, sacerdote o rey. Soportó la humillación de los que Él había creado para Su gloria, las golpizas inmisericordes de las manos que Él formó, la vergüenza de la desnudez, los insultos inmerecidos, la traición de los que le habían prometido fidelidad y de los que había llamado amigos. Pero Cristo esperó la respuesta y la vindicación en la resurrección.

Esta es nuestra esperanza en Cristo: todos los que estamos en Él resucitaremos y seremos glorificados. Tenemos la certeza de que el mismo poder que levantó a Cristo de los muertos es el que actúa en cada una de nuestras vidas para ayudarnos a serle fiel.

===================
SALMOS
DEVOCION MATUTINA VESPERTINA
Narrado por: Joyce Vejar
Desde: Arizona, USA
===================
|| www.drministries.org ||
===================